En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se desarrolló el “Simposio: Prevención del Suicidio y vinculación con la violencia sexual en niñas, niños y adolescentes”. En este encuentro se promovió el diálogo, fortalecer las redes de protección y avanzar en una respuesta integral ante la conducta suicida, con especial atención a niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
La actividad también abordó la relación entre la violencia sexual y el riesgo de conductas suicidas, resaltando la importancia de escuchar, reconocer oportunamente las señales de alerta y facilitar el acceso a atención especializada. El lema del simposio fue: “Cambiar la narrativa: articulando actores, tejiendo redes de protección y respuesta integral”.
La actividad fue coordinada por el Programa de Salud Mental de la Dirección de Normatividad de Programas de Atención a las Personas, con el acompañamiento del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Además, participaron representantes de instituciones que participan en las acciones intersectoriales de prevención.
Cristina Barrera, coordinadora del Programa de Salud Mental, explicó que el MSPAS cuenta con el Protocolo para la Prevención de la Conducta Suicida en la Niñez, Adolescencia y Juventud y con la Estrategia Nacional de Abordaje Integral del Suicidio en la Niñez, Adolescencia y Juventud con enfoque de derechos humanos. Esta se trabajó en conjunto con el Ministerio de Educación, otras instituciones gubernamentales, sociedad civil y organismos internacionales.
Las acciones se trasladan al territorio mediante las Direcciones Departamentales de Redes Integradas de Servicios de Salud (DDRISS), donde se fortalece la capacidad del personal para identificar factores de riesgo y señales de alerta, dar atención y realizar referencias oportunas a profesionales especializados.
Ana Loida Hesse, jefa del Departamento de Programas Específicos de la Dirección de Normatividad de Programas de Atención a las Personas, destacó que se capacita a las DDRISS para fortalecer el abordaje de niñas, niños, adolescentes y jóvenes que llegan a los servicios con problemáticas que pueden desencadenar una conducta suicida.
Agregó que las personas que requieran apoyo pueden acudir al servicio de salud más cercano para recibir atención gratuita; además, se dispone de profesionales de psicología y de servicios para la atención de sobrevivientes de violencia sexual.
Durante el encuentro se destacó la necesidad de “cambiar la narrativa” sobre el suicidio: pasar del silencio al diálogo, del aislamiento al acompañamiento y del estigma a la comprensión.
