La alimentación y nutrición adecuadas desde el embarazo y durante los primeros años de vida son fundamentales para favorecer el crecimiento y desarrollo de niñas y niños. En Usumatlán, Zacapa, instituciones locales abordaron los desafíos que representa la doble carga de la malnutrición y la importancia de articular acciones para prevenir sus efectos en las familias.
La Dirección Departamental de Redes Integradas de Servicios de Salud de Zacapa, por medio de una trabajadora social, participó en la Comisión Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional (COMUSAN) de Usumatlán, donde se desarrolló un espacio de sensibilización sobre la doble carga de la malnutrición en Guatemala, con especial atención a las mujeres en edad fértil y a niñas y niños menores de cinco años.
Durante la actividad se explicó que la malnutrición está relacionada con diversos factores sociales, culturales y económicos que influyen en el acceso, selección y consumo de alimentos y, por consiguiente, en la salud y bienestar de las familias. El análisis permite orientar la coordinación institucional y comunitaria hacia la promoción de prácticas de alimentación saludable y la prevención de diferentes formas de malnutrición.
Esta actividad se articula con el Modelo de Atención Integral e Incluyente basado en Redes de Atención en Salud, mediante el trabajo interinstitucional y territorial sobre factores que inciden en la salud de la población.
