Refuerzan los monitoreos preventivos en el Aeropuerto Internacional Mundo Maya (AIMM) durante la temporada de aves migratorias, para reducir los riesgos asociados a la presencia de fauna y contribuir a la seguridad de los pasajeros y de las operaciones aéreas. Estas acciones son impulsadas por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
Como parte de estas acciones, la Unidad de Control de Fauna del AIMM, realiza al menos cuatro patrullajes diarios en horarios aleatorios dentro del perímetro del aeródromo para identificar la presencia, desplazamiento y concentración de aves en distintos sectores.
Durante los monitoreos, se han identificado 120 especies de aves, de las cuales al menos 35 son migratorias. El seguimiento permite establecer las áreas y períodos de mayor actividad y fortalecer las medidas de prevención durante esta temporada.
Cuando se detecta la presencia de aves en zonas de interés operacional, se aplican métodos autorizados para dispersarlas y evitar que permanezcan en estos espacios.
Entre las medidas se encuentra el uso de dispositivos láser, que ayudan a ahuyentarlas de manera segura; la instalación de geles holográficos en sitios de percha, que generan estímulos visuales para evitar que las aves se posen en esos lugares; y adecuaciones en estructuras donde se identifica actividad de anidación, con el propósito de evitar que establezcan sus nidos en áreas cercanas a las operaciones aéreas.
Valeska Contreras, coordinadora de la Unidad de Control de Fauna, explicó que el seguimiento constante de las especies y sus movimientos permite identificar los sectores con mayor presencia y aplicar oportunamente medidas de mitigación.
Por su parte, Gustavo Burgos, jefe de Control de Tránsito Aéreo del AIMM, indicó que los reportes sobre presencia de aves en las inmediaciones del aeropuerto o en las trayectorias de aproximación son comunicados a las aeronaves para que extremen precauciones.
Además, se mantiene publicado un NOTAM que advierte sobre la presencia de aves y, cuando estas son detectadas en pista, se coordina con la Unidad de Control de Fauna para realizar las acciones de dispersión correspondientes.
Estas medidas forman parte del trabajo preventivo que realiza el CIV a través de la DGAC, que se desarrollan diariamente en el AIMM para gestionar la presencia de fauna y contribuir a mantener condiciones seguras para las operaciones aéreas.
