Guatemala, 5 de octubre de 2026. El rol e importancia de los procesos de evaluación en las políticas y programas que promueve el Ejecutivo fue el tema central que desarrolló el secretario de Planificación, Carlos Mendoza, durante la conferencia inaugural del XIII Congreso de Estudios del Desarrollo/I Simposio Interuniversitario.
Este evento es promovido por la Red EvaluAndo, con respaldo de la Universidad Mariano Gálvez, la Universidad del valle de Guatemala, la organización Verapax y World Vision, entre otros.
En su discurso, el secretario Mendoza señaló que el objetivo de la evaluación es ser una herramienta de desarrollo sostenible, por lo que el primer paso es fortalecer la cultura de evaluación en Guatemala.
“Evaluar es preguntarnos qué hicimos bien, qué hicimos mal y qué debemos corregir. Necesitamos instituciones capaces de explicar qué ocurrió y de corregirlo. Esa disposición empieza por quienes tenemos la responsabilidad de dirigirlas”, agregó.
Asimismo, el funcionario indicó que en el fortalecimiento de la cultura de evaluación el papel que juega la academia es importante porque se desarrolla como articuladora de procesos y formadora de recurso humano especializado en evaluación.
Añadió que para la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN) es de vital importancia los procesos de seguimiento y evaluación por lo que ha estrado trabajando en la creación del Sistema Nacional de Seguimiento y Evaluación (SINSE).
Dicho sistema busca combatir las debilidades existentes en evaluación que incluyen la poca aplicación de los mandatos establecidos, la poca aplicación del marco común entre instituciones gubernamentales, la debilidad de metas e indicadores de programas y proyectos y la insuficiente apropiación de los procesos.
No obstante, instó a los asistentes a promover el seguimiento y evaluación desde sus áreas de estudio y trabajo, lo cual contribuirá a robustecer esta cultura en el país.
Por último, Mendoza manifestó que las acciones que SEGEPLAN continuará promoviendo se basan en tres líneas de trabajo:
- Impulsar un marco conceptual y metodológico común para todo el sector público
- Trabajar junto a otras instituciones gubernamentales para sistematizar los datos de seguimiento y evaluación
- Impulsar la construcción de una agenda nacional de evaluación
“La evaluación tiene que ser de todos, no puede ser un asunto exclusivo de especialistas encerrado en informes que nadie lee. Una evaluación comprensible permite que más personas participen en su ejecución. Debemos explicar qué encontramos, cuáles son los límites de la evidencia y qué decisiones tomaremos”, argumentó.
