Con la finalidad de proteger la producción frutícola y controlar las plagas de forma ecológica sin recurrir a químicos nocivos, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) liberó 10 mil ejemplares del parasitoide Anagyrus kamali, en plantaciones de uva ubicadas en la aldea El Jute, municipio de Usumatlán, Zacapa.
La acción de sanidad vegetal se enfocó en combatir la cochinilla rosada del hibisco, un diminuto insecto que se alimenta de la savia de las plantas de uva y de la maleza hospedera circundante, debilitando las vides y reduciendo la calidad del fruto.
El mecanismo utilizado corresponde al control biológico, el cual consiste en emplear avispas diminutas, no nocivas para el ser humano, que depositan sus huevos dentro de la cochinilla, eliminándola de manera natural y evitando su propagación en el viñedo.
Asimismo, el personal técnico orientó a los agricultores de la zona acerca de la importancia del manejo integrado de malezas, reduciendo los focos donde la plaga suele refugiarse y multiplicarse durante las épocas secas.
Con esta intervención biológica, la cartera agrícola implementa soluciones sostenibles que resguardan el patrimonio agropecuario y aseguran la cosecha de las familias campesinas.
