La temporada de “El Tren Amarillo” del insigne dramaturgo Manuel Galich llegó a su fin luego de seis funciones que cautivaron a más de mil ochocientas personas. La obra expuso el crudo relato de cómo una transnacional extranjera destruye el tejido social en una población bananera, destacando el espíritu de resistencia y organización colectiva.
La obra, que refleja la profunda conciencia social de Galich sobre los acontecimientos de la Primavera Democrática, fue llevada a escena por el reconocido director Guillermo Ramírez Valenzuela y un talentoso elenco de 24 actores.
Un privilegio y una producción de gran envergadura
El director Ramírez Valenzuela reflexionó sobre la notable experiencia, reconociendo el compromiso institucional: “Dirigir El Tren Amarillo fue una experiencia extraordinaria. Trabajar con una obra de Manuel Galich y contar con el apoyo necesario del Ministerio de Cultura y Deportes para montar una producción de esta envergadura fue un privilegio. Hacía años que no se presentaba una obra en tres actos, y esto fue posible gracias al compromiso del equipo del Teatro Nacional.”
Entre otros aspectos, destacó la extraordinaria escenografía de la obra, que recreó al detalle distintos ambientes, desde la taberna del pueblo y los miserables barracones, hasta las elegantes oficinas de la compañía extranjera.
El Centro Cultural como motor del Teatro Nacional
“El Tren Amarillo” es la tercera de las grandes producciones teatrales realizadas por el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, sumándose a los éxitos de “El Señor Presidente” y “Tierra de Leyendas”.
Este ciclo marca un extraordinario augurio para el futuro del teatro guatemalteco, impulsado con brío por el MCD a través del Viceministerio de Cultura a cargo de Rodrigo Carrillo.
¡No te pierdas las redes del Ministerio de Cultura y Deportes para enterarte de qué nuevas aventuras teatrales llegarán a las tablas pronto!
