Fernando Navichoque ha construido una vida artística marcada por la disciplina, la constancia y un profundo compromiso con la formación y el desarrollo de la danza como expresión cultural del país.
Inició su formación artística a temprana edad en la Escuela Nacional de Danza “Marcelle Bonge de Devaux”, institución en la que consolidó las bases técnicas y expresivas que definirían su carrera profesional. Desde sus primeros años, mostró vocación por el trabajo escénico.
Salto al escenario
Su desarrollo profesional se forjó en el Ballet Moderno y Folklórico, institución con la que mantuvo un vínculo cercano durante más de tres décadas. Durante este tiempo participó como bailarín y coreógrafo en numerosos montajes, contribuyendo al fortalecimiento del repertorio y de la proyección escénica de la danza guatemalteca. Asimismo, formó parte del Ballet Nacional de Guatemala “Christa Mertins” como bailarín invitado.
Legado, giros y saltos
Fernando Navichoque destacó como coreógrafo y maestro, aportando a procesos de formación artística en distintas instituciones educativas y culturales del país, incluidos espacios universitarios. Su trabajo pedagógico se caracterizó por la exigencia técnica, el respeto por el cuerpo y la búsqueda de identidad desde la escena.
Entre sus aportes más relevantes se encuentra la promoción de un diálogo constante entre la técnica académica y las expresiones culturales del país, así como la defensa de la danza como herramienta de identidad, memoria y proyección social.
