Alrededor de la peregrinación se han desarrollado prácticas religiosas, expresiones simbólicas y tradiciones gastronómicas que mantienen esta manifestación en constante transformación.
Usos sociales, rituales y actos festivos
Las Romerías de Esquipulas representan uno de los eventos religiosos más grandes del país. Cada año, miles de devotos llegan a la Basílica para venerar al Cristo Negro y cumplir promesas.
Las celebraciones incluyen procesiones solemnes, elaboración de altares, misas y actividades litúrgicas en las que participa activamente la comunidad. Al mismo tiempo, las fiestas patronales se convierten en un espacio de encuentro cultural donde se une la música, el baile y las expresiones artísticas reflejan la identidad del pueblo
Expresiones orales
La devoción al Cristo Negro ha sido transmitida de generación en generación por medio de relatos populares se narran la llegada de la imagen a Esquipulas, su color del piel y los milagros atribuidos. Esta expresión también describe las costumbres que mantienen unida a la comunidad.
El arte
Al ritmo de la música tradicional, los feligreses acompañan el recorrido y la espiritualidad se vive a flor de piel. Los cantos y oraciones se convierten en una forma de agradecimiento y veneración que enriquece esta tradición.
La música relata las travesías de los peregrinos provenientes de diferentes rincones del país, Centroamérica y México, quienes llegan al templo con cantos y oraciones.
Cocina tradicional
La gastronomía de Esquipulas forma parte esencial de la experiencia de la Romería. Platillos como el fiambre, los tamales, el caldo de gallina india y el indio viejo son los más representativos.
Los amantes de los dulces se pueden deleitar con los alborotos, anicillos, barras de ajonjolí y maní, así como dulces de leche, coco, miel o la fruta en dulce.
Técnicas artesanales tradicionales
Oficios como la talla en madera, la cerámica, y la elaboración de velas son parte de las técnicas transmitidas de generación en generación que son un eje medular en esta manifestación. Entre esto destaca la elaboración de candelas, santos, cuadros religiosos o decoración que pintan de colores el patrimonio de Guatemala.
Debido a su evidente riqueza patrimonial y cultural, el Ministerio de Cultura y Deportes se compromete en la preservación y resguardo de esta manifestación que integra fe, memoria, arte, sabor y comunidad.
