El entrenador señaló que el fútbol no solo se practica dentro del terreno de juego, sino también en la vida diaria, al promover valores fundamentales como la disciplina, el respeto y el trabajo en equipo. Asimismo, resaltó que este tipo de oportunidades adquieren especial relevancia en comunidades que enfrentan contextos sociales complejos.
“Venimos de una zona catalogada como roja, y poder ofrecer a nuestra juventud espacios positivos de formación es fundamental para alejarlos de las alternativas negativas que muchas veces la sociedad les presenta”, expresó Luna. En ese sentido, afirmó que la llegada del programa a su comunidad tendrá resultados altamente positivos para las y los estudiantes de la academia.
De acuerdo con el entrenador, Juego Limpio FEM permitirá que el fútbol deje de ser únicamente una actividad recreativa informal para convertirse en una práctica estructurada, con acompañamiento técnico y un enfoque formativo integral. “No será solo una ‘chamusquita’, sino una forma de jugar mejor, aprender valores y recibir un impulso adicional en aquello que les apasiona, que es el fútbol”, afirmó.
Luna también subrayó la relevancia del surgimiento de Juego Limpio FEM, al considerarlo un avance significativo en materia de inclusión y equidad de género. Señaló que, históricamente, niñas y jóvenes han sido excluidas de espacios deportivos debido a estereotipos de género arraigados.
“En una sociedad que muchas veces ha limitado la participación de las mujeres en áreas donde se ha dicho que solo los hombres pueden desarrollarse, este proyecto representa una inclusión muy significativa para las niñas y adolescentes de la comunidad”, concluyó.
Para el Ministerio de Cultura y Deportes, llevar el deporte y la recreación a los distintos centros deportivos municipales y comunitarios del país, a través del programa Juego Limpio y ahora también Juego Limpio FEM, constituye un compromiso firme con el desarrollo integral y el bienestar de la población guatemalteca.
