El restaurador es un profesional especializado en la conservación y protección del patrimonio cultural, que forman parte del legado del país. Su trabajo consiste en salvaguardar el patrimonio cultural de la nación, asegurando que las futuras generaciones puedan conocer y comprender su historia a través de los bienes culturales.
En Guatemala, esta tarea recae en el Instituto de Antropología e Historia (IDAEH), principalmente en el Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Muebles (CEREBIEM), institución que forma parte de Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural del MCD.
“Nuestra labor se centra en proteger la memoria histórica, manifestada en piezas que abarcan desde la época prehispánica hasta el patrimonio moderno” explicó Luis Manuel Muñoz, restaurador de bienes culturales muebles y Coordinador de Proyectos de CEREBIEM.
Cuidando el patrimonio nacional
Los museos nacionales cuentan con departamentos de restauración encargados de la protección y conservación de sus piezas; sin embargo, todas estas intervenciones se rigen bajo la dirección de CEREBIEM, entidad que establece las pautas técnicas para el adecuado manejo de materiales, herramientas y procesos de conservación.
Luis Muñoz destaca que el trabajo del restaurador se rige por principios fundamentales que garantizan el respeto a las obras:
- Respeto a la originalidad y autenticidad
- Mínima intervención para conservar la esencia de la pieza
- Compatibilidad de materiales para evitar reacciones que dañen la obra
- Reversibilidad para que futuras generaciones puedan intervenir nuevamente si surgen mejores técnicas o materiales
El restaurador realiza un trabajo de rescate e identificación cuyo principal objetivo es comprender la obra en su totalidad y permitir que esta cuente su propia historia, indica Muñoz. Para ello, es indispensable conocer cómo fue elaborada, qué materiales y técnicas se utilizaron, en qué espacios ha estado expuesta y cuál ha sido su trayectoria.
En el Día del Restaurador, queremos reconocer y destacar el trabajo de estos profesionales, quienes, a través de procesos rigurosos y respetuosos, permiten que la historia de Guatemala permanezca viva, protegida y accesible para las futuras generaciones.
