Se trata de un etnodrama de origen precolombino que se mantiene vivo gracias a la transmisión oral y a la práctica comunitaria del pueblo Achi, que conserva elementos lingüísticos, rituales y sociales que se remontan a tiempos ancestrales.
José Manuel Coloch, director del Xajooj Tun o “Baile del Tun”, explica que la danza se interpreta completamente en idioma Achi, utilizando una variante antigua de la lengua, lo que refuerza su carácter ceremonial.
La representación completa tiene una duración aproximada de dos horas y relata los conflictos territoriales entre los pueblos entre los Rabinaleb y los K’iche, situados en el Valle del Urram, escenario central de la historia.
El desarrollo de la danza y sus cuatro actos
Coloch explica que la puesta en escena se estructura en cuatro actos, en los que se desarrollan diálogos, desplazamientos coreográficos y momentos rituales que conducen al desenlace de la historia.
“El primer acto es una clara amenaza al pueblo Rabinaleb” relata. “K’iche’ Achi, guerrero y líder de los k’iche’s, lanza una amenaza directa al pueblo rabinal y desafía a Job’toj, rey de los Rabinaleb, a que salga de su fortaleza, en respuesta interviene Rabinal Achi, guerrero de los Rabinaleb’, asegurando que las tierras le pertenecen” continúa.
En este acto se desarrolla una pelea que culmina con K’iche’ Achi capturado por Rabinal Achi. En este primer acto hay un diálogo entre ambos guerreros en el cual se le señalan sus delitos al guerrero de los los K’iché, quien es llevado ante Job’Toj.
El segundo acto se centra en el juicio oral al que es sometido K’iche’ Achi ante el rey Job’Toj. “Este momento es significativo, ya que evidencia que la justicia oral ya formaba parte de la organización social del pueblo achi desde tiempos antiguos” resalta Manuel Coloch. Durante el juicio, el acusado acepta su responsabilidad, lo que conduce a su condena a muerte.
“Previo a morir, el guerrero K’iche’ solicita como último deseo participar en la ceremonia sagrada del pueblo rabinal. No pide clemencia ni libertad, sino el derecho a integrarse al ritual espiritual junto a la princesa y los guerreros águila y tigre” continúa el relato. Posteriormente, el guerrero pide permiso para despedirse de sus tierras y valles.
La obra finaliza cuando los guerreros águila y guerreros jaguares, al mando del Rabinal Achi, le dan muerte al cautivo.
Preparación ritual y personajes
La realización de la danza no se limita únicamente al día de la presentación. Previo a cada puesta en escena, los danzantes atraviesan un proceso de preparación espiritual que incluye la realización de siete ceremonias en siete sitios ceremoniales del territorio Rabinal.
Las actividades inician el 15 de enero con la velación de las máscaras, realizada en la casa del director Manuel Coloch. Este acto simboliza el despertar ritual de los personajes sagrados. El 23 de enero, la danza acompaña el Desfile de las Culturas Vivas Rabinalenses desde la iglesia del Calvario y se presenta en distintos puntos del municipio.
El 24 y 25 de enero, el Rabinal Achi acompaña la procesión de San Pedro y San Pablo. La última presentación se realiza el 27 de enero y el ciclo ritual concluye el 1 de febrero con el Rezo de los Siete Días, que marca la culminación del evento.
En cada presentación se relata la historia completa y participan siete personajes principales: Rabinal Achí, K’iche’ Achí, Job’Toj, Ixoq Mun, U Chuch Q’uq, el guerrero de águilas y el guerrero de jaguares.
