Puesto que el cine es entonces un juego de luz, parece lógico que sus inventores fueran dos hermanos franceses, Louis y Nicolas Lumiére, palabra que en francés significa “luz”.
Se considera que ellos fueron los primeros en proyectar imágenes en movimiento, un corto de apenas cuarenta y seis segundos, proyectado en 1895, que mostraba a los obreros de su fábrica a la hora de salida de su jornada laboral.
Una industria que no para de crecer
Fue otro francés, Georges Méliès, que asistió a esa primera función de cine de la historia, quien impulsaría este nuevo arte, mejorando el proceso de producción, hasta presentar en 1902 su cortometraje más importante, “Viaje a la luna”.
De ahí, el cine no dejaría de crecer y maravillar a públicos de todo el mundo, de la mano de grandes realizadores de los cuatro puntos cardinales del planeta, como Orson Welles, Akira Kurosawa, Michelangelo Antoniotti, Paul Thomas Anderson, Luis Buñuel y Jayro Bustamante, por mencionar tan solo algunos.
La trayectoria, e importancia capital del que llegaría a conocerse como el “séptimo arte”, empezó a celebrarse a nivel mundial con su propio día, instaurado a partir de 2020 el segundo sábado de cada mes de febrero en el marco de la entrega de los Premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, conocidos como los Premios Oscar, dado que actualmente se considera que Hollywood, en Los Ángeles, es la meca del cine. Es así como, este año, el Día Internacional del Cine se celebrará el 14 de febrero.
El cine en Guatemala
En Guatemala se desarrolla desde hace décadas una industria fílmica original y pujante, con realizadores como Rafael Lanuza, Luis Argueta, Elías Jiménez, Rodolfo “Chofo” Espinoza y Rafael Tres, y este año, el cine guatemalteco está de fiesta, porque avanza con fuerza en el Congreso de la República la discusión de la iniciativa de ley 5906, que por fin dotará al país de una Ley de Cine, algo que todos los miembros de la industria han buscado con ahínco desde hace muchos años.
El Ministerio de Cultura y Deportes saluda con afecto y admiración en su día a todas las personas involucradas en esta industria artística que, con magia y talento, utiliza las imágenes y el movimiento para narrar historias que conmueven, que emocionan, que educan y que construyen identidad.
