El aroma del arroz recién cocido marcó el ritmo de la mañana en Zacapa. Mientras removían la olla y picaban vegetales, 29 madres de familia con hijos en condición de desnutrición aguda aprendían algo más que una receta: descubrían nuevas formas de alimentar y fortalecer a sus niños.

El Club de Nutrición volvió a reunirlas el 19 de febrero en la cabecera departamental, en una jornada que combinó acompañamiento, práctica y orientación técnica. Esta vez, la preparación fue arroz fortificado con vegetales y frijol, una opción nutritiva y accesible que puede adaptarse a los ingredientes disponibles en cada hogar.

Durante la demostración, las madres participaron activamente, preguntaron, intercambiaron experiencias y siguieron paso a paso las indicaciones de las porciones, manipulación adecuada de alimentos y la importancia de incluir proteínas en la dieta diaria. El objetivo es claro: prevenir complicaciones, fortalecer el crecimiento infantil y reducir los riesgos asociados a la desnutrición.
Mientras tanto, los niños también fueron parte del encuentro. Por medio de actividades didácticas, aprendieron acerca del consumo de frutas y verduras, convirtiendo la jornada en un espacio integral de educación familiar.

La preparación estuvo acompañada por la nutricionista Angelina Nájera y la educadora de Hogar Rural Andrea Fernández, del Ministerio de Agricultura, quienes orientaron a las madres de cómo aprovechar hortalizas disponibles en casa y adaptar las recetas a su realidad. Su participación forma parte del componente de Agricultura Familiar Sensible a la Nutrición que impulsa la cartera agrícola dentro de esta iniciativa interinstitucional.

El Club de Nutrición articula esfuerzos entre el sector salud, autoridades municipales y entidades públicas para dar seguimiento a los casos de desnutrición aguda, combinando monitoreo, educación alimentaria y apoyo comunitario. En esta jornada, la Municipalidad de Zacapa contribuyó con la donación de arroz fortificado, frijol y sardinas enlatadas para las familias.
Más que una reunión mensual, el Club se consolida como un espacio donde la información se convierte en práctica y la práctica en una herramienta concreta para enfrentar la desnutrición desde el hogar.

