
El Teatro de Cámara «Hugo Carrillo» no solo fue un escenario; se convirtió en un santuario de nostalgia y alegría. La Marimba Guatemala del Ballet Moderno y Folklórico transformó la tarde del domingo 22 de febrero de 2026 en un viaje sensorial, donde cada golpe de baqueta resonó como un latido en el pecho de los asistentes.
En una atmósfera cargada de inspiración, el repertorio de 11 piezas desató una conexión mágica. Los aplausos no eran solo protocolo, eran la respuesta de un público conmovido por la maestría de artistas que hicieron hablar a la madera.
Desde la mística de San Francisco de Asís y la melancolía de Lágrimas de Thelma, hasta el brillo festivo de Estrellas sobre Sumpango y Matices Sonoros, el recinto vibró entre sones, blues y boleros que recorrieron nuestra historia.
Bajo la sensible dirección del maestro René Argueta, el ensamble compuesto por Carlos Ajuchán, Herbert Boche, David Caté, Álvaro Méndez, José Boche, Antonio Quisquinay, Erick Fuentes y Christian Canrey, logró lo que solo el arte verdadero consigue: detener el tiempo.
Fue más que un concierto; fue un homenaje a la identidad guatemalteca que quedó grabado en la memoria y el corazón de quienes se dieron cita en el Miguel Ángel Asturias. La marimba no solo sonó, nos recordó quiénes somos.