La articulacion de esfuerzos ante las amenazas agroclimáticas es una prioridad y por ello la ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación, María Fernanda Rivera Dávila, lideró un encuentro estratégico con representantes de organismos de cooperación nacional e internacional.
El objetivo principal de la reunión fue unificar criterios y optimizar la asistencia técnica para asegurar la disponibilidad de humedad en las parcelas, protegiendo así los medios de subsistencia de las familias rurales ante las variables climáticas de este año.
Durante la actividad se presentó a representantes de organizaciones como Save the Children, Acción Contra el Hambre y Helvetas, entre otros cooperantes clave, el Análisis Agroclimático 2026.
En el marco del programa institucional “Suelos y Agua para el Futuro”, se expuso la implementación del sistema Keyline y el diseño de aplicación en el terreno, sumado a prácticas de conservación de suelos.
Asimismo, las autoridades destacaron que se ejecutan de manera simultánea otras herramientas, tales como la aplicación del Plan Institucional de Respuesta (PIR), un despliegue de trabajo en campo y una estrategia de comunicación activa para mantener informados a los productores.
La exposición de las medidas anticipatorias estuvo a cargo de Rafael López, director la Dirección de Información Geográfica, Estratégica y Gestión de Riesgos (DIGEGR).

El especialista detalló las metodologías de monitoreo que permiten anticipar escenarios de sequía prolongada o lluvias extremas, facilitando la toma de decisiones oportunas en los cultivos más vulnerables de la región.
“Los datos y los mapas climáticos cobran verdadero valor cuando se transforman en acciones preventivas inmediatas que resguardan las cosechas de los agricultores”, puntualizó Rivera Dávila.
Al cierre de las presentaciones, la ministra de Agricultura, propició un espacio abierto al diálogo enfocado en escuchar las propuestas de las entidades, promover el intercambio de experiencias exitosas y resolver dudas operativas para consolidar un frente común en el campo.
“La cooperación internacional es un aliado estratégico indispensable para amplificar el alcance de estas tecnologías e intervenciones en el área rural”, aseguró la ministra.
El encuentro concluyó con el compromiso de mantener una agenda para dar seguimiento al avance de las intervenciones, optimizar labores integrales e impulsar una comunicación conjunta.
De esta forma, las autoridades ministeriales y las agencias internacionales entrelazan capacidades para optimizar los recursos, estabilizar la producción de alimentos y promover un desarrollo rural sostenible basado en la resiliencia climática.

