Un grupo de 30 agricultores de Chiquimula, Jalapa y Jutiapa, mejoraron sus conocimientos acerca del uso seguro de plaguicidas y el manejo responsable de desechos agroquímicos, prácticas que contribuyen a proteger la salud de las familias productoras, conservar los recursos naturales y mejorar la sostenibilidad de la producción agrícola.
La capacitación forma parte de las acciones del Proyecto de Cooperación Técnica de Frijol, impulsado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), por medio del Viceministerio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (VISAN), en coordinación con el Centro KOPIA Guatemala.

Durante la jornada realizada en Ipala, Chiquimula, los participantes aprendieron la correcta aplicación de plaguicidas, la disposición adecuada de envases vacíos y residuos agroquímicos, así como medidas para prevenir la contaminación de fuentes de agua y proteger los suelos utilizados para la producción de alimentos.
El taller también permitió reforzar conocimientos orientados a reducir riesgos para quienes trabajan en el campo, promover una agricultura más responsable y fortalecer la producción de alimentos inocuos para las comunidades.
Los agricultores participantes provienen de comunidades de Santa Catarina Mita, Jutiapa; San Manuel Chaparrón, Jalapa; Ipala y San José La Arada, Chiquimula, donde se desarrolla un proyecto de cooperación técnica para el fortalecimiento de la producción de frijol.

En la actividad participó un especialista de AGREQUIMA, quien compartió recomendaciones prácticas para el manejo seguro de agroquímicos y la gestión adecuada de los residuos generados durante las actividades agrícolas.
Estuvieron presentes el ingeniero Alex González, director de la Dirección de Apoyo a la Producción Comunitaria de Alimentos (DAPCA); el doctor Kwon Min, director del Centro KOPIA Guatemala; así como profesionales y técnicos de las Agencias Municipales de Extensión Rural (AMER) de los municipios participantes.
Por medio de estas acciones se fortalecen las capacidades de las familias productoras para adoptar prácticas agrícolas más seguras, eficientes y sostenibles, contribuyendo al cuidado del ambiente, la producción responsable de alimentos y el bienestar de las comunidades rurales.

