Gracias a un proceso de aprendizaje práctico y asistencia en el campo, 40 alumnos de cuarto bachillerato del Instituto Nacional de Educación Diversificada Poaquil, de Chimaltenango, incrementaron sus capacidades productivas mediante la primera cosecha de su huerto pedagógico.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), por medio de la Dirección de Coordinación Regional y Extensión Rural (DICORER), coordinó estas acciones junto al Ministerio de Educación (MINEDUC).

El establecimiento de este espacio agrícola en el municipio de San José Poaquil, se consolidó como parte de los pilares del proyecto “Fortificados Juvenil”, una iniciativa impulsada por la empresa Alimentos S.A., entidad que suministró los insumos e implementos necesarios para la siembra.
Esta articulación interinstitucional permitió al extensionista de Agricultura Familiar brindar el acompañamiento técnico, manejo agronómico y monitoreo constante de los cultivos.

La intervención otorga a la comunidad estudiantil las herramientas para asegurar el acceso inmediato a hortalizas frescas, promoviendo hábitos alimentarios saludables dentro del entorno escolar.
Durante las etapas del proyecto, los estudiantes reforzaron de manera integral sus conocimientos teóricos y prácticos acerca de la producción local de alimentos, junto a la seguridad alimentaria y nutricional.

Los productos cosechados por los bachilleres fueron aprovechados de forma inmediata para la elaboración de una ensalada nutritiva en las instalaciones del plantel.
Este taller alimentario contó con la guía de la Educadora para el Hogar Rural, quien orientó a los participantes en la preparación de la receta y compartió pautas sobre la importancia de consumir alimentos frescos para una vida sana.

La transferencia metodológica en los huertos pedagógicos responde a las prioridades gubernamentales, de fomentar la educación alimentaria y la disponibilidad de recursos nutritivos a nivel escolar.
Con estos esfuerzos integrales, las autoridades ministeriales y el sector privado entrelazan capacidades para afianzar el desarrollo rural integral, mitigar los índices de vulnerabilidad y asegurar un futuro sostenible para la juventud de Chimaltenango.


