
Este concierto formó parte de la programación de la XXI edición del Festival de Junio.
A través de sus canciones, el cantautor exploró distintas etapas de las relaciones humanas: el encuentro, la ilusión, la cercanía, la ruptura y la nostalgia. Cada interpretación se convirtió en un capítulo de una misma historia, dando forma a emociones universales mediante melodías suaves y letras sinceras.
Una propuesta auténtica
Acompañado por Natalia Barillas en la voz y Samuel Muñoz en la trompeta, Kike De León compartió con el público una velada íntima marcada por la autenticidad de sus interpretaciones.
«Sí estoy bastante nervioso; es mi primera vez presentándome solito en un escenario como este, pero también estoy muy motivado», comentó momentos antes de subir al escenario.
Para el intérprete, el indie folk encuentra su esencia en la expresión genuina de las emociones y en la conexión directa con quienes escuchan.
«Es una música muy sincera, muy íntima. No busca utilizar palabras tan elaboradas; es simplemente decir lo que se siente», expresó.

Espacios para nuevas voces
El artista también destacó la importancia de abrir escenarios a las nuevas generaciones de creadores y creadoras.
«Es algo muy bonito. Motiva a muchos artistas a crear un show, un espectáculo. Que este recinto lo haga también es algo muy especial», afirmó.
El Centro Cultural «Miguel Ángel Asturias», conocido como la casa de los artistas, continúa abriendo sus puertas al talento guatemalteco a través del Festival de Junio e invita a la población a mantenerse atenta a futuras convocatorias para presentar proyectos originales que contribuyan a la creación artística en una de las joyas arquitectónicas del país.
La cartelera del Festival de Junio y la información sobre boletos están disponibles en el sitio web oficial del evento.