Acción de pasar las plantas pequeñas del semillero al terreno definitivo. Hacerlo en el momento y la forma adecuada, asegura que la planta sobreviva y crezca con vigor.
Esta técnica permite seleccionar solo las plantas más sanas para la siembra final. Los agricultores realizan el trasplante durante las horas frescas del día, para evitar el estrés hídrico.

