La Luna será una de las grandes protagonistas del mes, al coincidir visualmente con Marte y Venus, mientras que las Delta Acuáridas cerrarán julio con hasta 25 meteoros por hora.
Durante julio, el cielo guatemalteco ofrecerá varios motivos para levantar la mirada.
Encuentros aparentes entre la Luna y algunos planetas, cambios en las fases lunares y una lluvia de meteoros forman parte de la agenda astronómica preparada por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
Uno de los primeros espectáculos observables ocurrirá durante la madrugada del 11 de julio, cuando la Luna y Marte parecerán acercarse en el cielo. Ambos podrán localizarse hacia el este, entre las 2:51 y las 5:20 horas, siempre que las condiciones atmosféricas lo permitan.
Entre el 13 y el 15 de julio, la Luna estará cerca de su punto más próximo a la Tierra, fenómeno asociado con una superluna nueva. Sin embargo, debido a que su superficie iluminada será inferior al 2 %, prácticamente no podrá apreciarse a simple vista. Este fenómeno coincide con la Luna nueva del 14 de julio.
El atardecer del 17 de julio traerá otro encuentro especial. La Luna y Venus aparecerán muy próximos en dirección oeste, con un horario favorable para su observación entre las 18:40 y las 20:45 horas.
El cierre del mes estará marcado por las Delta Acuáridas, una lluvia de meteoros cuyo máximo de actividad se espera durante la noche del 30 al 31 de julio. En condiciones ideales podrían observarse hasta 25 meteoros por hora, aparentemente provenientes de la constelación de Acuario, que comenzará a ser visible desde el este alrededor de las 20:30 horas. No obstante, la cercanía de la Luna llena podría reducir la visibilidad de los destellos más débiles.
Las fases lunares del mes incluyen Luna nueva el 14, cuarto creciente el 21 y Luna llena el 29.
Para disfrutar de estos eventos, el INSIVUMEH recomienda buscar sitios alejados de la iluminación urbana, consultar previamente el pronóstico del tiempo y permitir que la vista se adapte a la oscuridad. La mayoría podrá observarse sin equipo especializado, aunque el uso de binoculares o telescopios puede mejorar la experiencia.
