
Con un lleno total, la velada estuvo marcada por el virtuosismo de la danza clásica, la ópera y la música sinfónica, cautivando al público con interpretaciones de alto nivel artístico.
Dividida en dos partes, la primera presentó una Gala Operática a cargo de la Escuela Nacional de Canto «Gloria Marina», acompañada por la Orquesta Sinfónica Regional de Occidente. El público ovacionó a los solistas y al Coro Lírico, quienes interpretaron arias y duetos de compositores inmortales como W. A. Mozart, G. Rossini, A. Dvořák, G. Bizet y G. Verdi, entre otros.
Clásico infaltable
Tras un intermedio musicalizado por el Cuarteto Primavera y el Quinteto Xocomil, la segunda parte elevó la emoción con la sección «Danza y Música». Los integrantes del Ballet Nacional de Guatemala deslumbraron con diversas piezas, desde la coreografía de «El Toreador», basada en Carmen, de Bizet, hasta el clásico «Cuatro cisnes», de Tchaikovsky, y el apasionante pas de deux de «El fantasma de la ópera».
Asimismo, se presentó el ballet «Contexto», dividido en cuatro actos —«Hilo», «Silencio», «Pulso» y «Resplandor»—, que invitaron a la introspección del espectador a través de la música de J. S. Bach.

El broche de oro llegó con la fuerza y elegancia de «El Danzón», del compositor mexicano Arturo Márquez, obra con la que se rindió homenaje al maestro Roberto Castañeda, fundador y destacado coreógrafo de la institución.
Esta función histórica, que reunió a diversas instituciones y agrupaciones artísticas del Ministerio de Cultura y Deportes, reafirma el legado de los fundadores del Ballet Nacional de Guatemala y fortalece el desarrollo cultural del país.