
Con 56 años y una trayectoria destacada en el balompié nacional, Álvaro René Grajeda Ramos se desempeña como instructor de fútbol mixto y fundamentos básicos de portero en el Centro Deportivo Campos del Roosevelt, del Ministerio de Cultura y Deportes, donde ha dedicado la última década a la formación deportiva de la niñez y juventud.
Antes de asumir su rol como formador, Grajeda Ramos construyó una sólida carrera como jugador profesional durante 15 años en la primera división, segunda división y liga mayor del fútbol guatemalteco. En ese periodo fue reconocido en dos ocasiones como portero menos vencido en primera división y obtuvo tres veces el trofeo al Caballero de la Cancha, distinciones que reflejan no solo su talento bajo los tres palos, sino también su disciplina y juego limpio.
Desde hace 10 años, el instructor comparte su experiencia en el Centro Deportivo Campos del Roosevelt, donde impulsa procesos formativos dirigidos a niños y niñas a partir de los 6 años de edad, etapa en la que ya pueden seguir instrucciones e interactuar activamente en grupo. Su trabajo está abierto a todos los chicos que tengan el deseo de aprender y practicar fútbol.
Se ofrecen clases gratuitas de lunes a viernes en los siguientes horarios: 8:00 – 9:00 / 9:00 – 10:00 / 10:00 – 11:00 / 14:00 – 15:00 / 15:00 – 16:00 horas. Las inscripciones están abiertas en la Ventanilla Ágil, con el objetivo de brindar mayores facilidades de participación a la niñez y juventud.
Recreación y salud
El instructor destaca que el deporte es una herramienta clave para fomentar la activación física y evitar el sedentarismo. Además, resalta que, a través de los entrenamientos, los participantes liberan el estrés, fortalecen lazos de amistad y desarrollan habilidades sociales que contribuyen a su madurez.
En cada sesión, los niños y jóvenes no solo aprenden los fundamentos del deporte que eligen y perfeccionan su técnica, especialmente en el caso de quienes se inclinan por la posición de portero, sino que también fortalecen valores como la disciplina, el respeto y el trabajo en equipo.
Grajeda Ramos motiva a los participantes a practicar con entusiasmo y a involucrarse activamente en todas las actividades, convencido de que el deporte transforma vidas y construye mejores ciudadanos a través de la convivencia y la sana competencia.