El Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) decidió honrar la memoria de las víctimas y el recuerdo de la tragedia con una serie de conciertos que, aunando la belleza con la sobriedad, constituyeron un homenaje digno de esta estremecedora conmemoración.
Un cierre de lujo para una magnífica temporada
Dicha seguidilla de conciertos culminó el jueves 5 de febrero con una gala del más alto nivel, realizada en la Gran Sala Efraín Recinos del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, la cual contó con la destacada presencia de diversas instituciones artísticas del MCD, así como invitados especiales.
Durante la primera parte del concierto se presentó el Quinteto Xocomil, agrupación de vientos integrada por la flautista Rubí Escobar, la cornista Ángela Jayes, el clarinetista Ben Levi Girón, el fagotista Marlon Chacón y el oboísta Joaquín Paniagua. A estos talentosos músicos se sumó el maestro Junior Medina, recientemente incorporado a las instituciones artísticas de la Dirección de Fomento de las Artes como pianista.
Los seis intérpretes ofrecieron un variado y rico repertorio que incluyó piezas como “Pavana para una infanta difunta”, de Maurice Ravel; la marcha “Dolor, consuelo y alegría”, de Karl von Latan; y el bellísimo vals “Noche de luna entre ruinas”, de Mariano Valverde, obra especialmente adecuada para la ocasión, ya que fue compuesta en conmemoración de otro terremoto, el de 1902.
Entre cada interpretación, el maestro de ceremonias Miguel Ángel González narró con maestría impactantes anécdotas sobre las vivencias de los guatemaltecos durante el terremoto y los días posteriores a la tragedia.
Muchos talentos para un digno homenaje
Tras la primera parte, tomó el escenario el Coro Nacional de Guatemala, dirigido por el maestro Daniel Ovalle Leiva, con el acompañamiento al piano de Sergio Valle. A esta presentación se unieron Laura Castaño, Luis Orellana, Josué Villacinda y Ulises Chuc, integrantes del Cuarteto Primavera, y como invitado especial, el contrabajista Luis Véliz.
Este espléndido ensamble interpretó varios segmentos de la misa del compositor estadounidense Steve Dobrogosz: “Kyrie”, “Gloria”, “Credo”, “Sanctus” y “Agnus Dei”, culminando la velada de manera conmovedora con la melodía Oh, buen Jesús, del compositor Felipe de Jesús Ortega.
