Tijeras, papel rasgado y la imaginación de cientos de guatemaltecos se unieron en el “Taller de Collage” impartido por la artista visual Cecilia Pérez, donde aprendieron a resignificar lo existente, unir fragmentos y crear una nueva composición.
La actividad, enmarcada en la celebración del Día del Cariño, se convirtió en una metáfora emocional. “El collage es como la solución a muchas cosas… es lindo saber que donde te rompiste, ahí puede salir luz después, porque el borde roto del papel deja una línea blanca”, compartió Pérez.
Arte como sanación
Para Cecilia, el arte en Guatemala florece y celebra la comunidad. La artista reconoció que el movimiento artístico en el país crece gracias a la apertura de espacios impulsados por el MCD.
Su filosofía quedó plasmada en cada obra que los asistentes se llevaron a casa: el arte no tiene que ser perfecto, tiene que ser real, y es una herramienta accesible para el autoconocimiento y la sanación emocional.
Vida dedicada al arte
Cecilia Pérez es la fundadora de “Graditi”, un proyecto con un modelo solidario y único en su tipo. “Tengo un negocio donde los niños pagan por recibir su clase, pero esa inversión también permite apoyar a un niño que no puede pagar”, explica con entusiasmo.
Gracias a este sistema, trabaja junto a una fundación en la zona 2, donde actualmente atienden a 49 alumnos en situación de vulnerabilidad, quienes reciben formación y materiales de manera gratuita.
Especializada en expresionismo abstracto, tras regresar de su maestría hace cinco años decidió que no podía seguir silenciando su voz interior. Desde entonces, su rutina combina pintar cada mañana y enseñar cada tarde, con la convicción de que el arte es un motor de cambio social.
Para conocer más sobre su proyecto educativo y artístico, puedes contactarla en el siguiente correo electrónico: [email protected].
