Más allá de la producción agrícola, existen normas que definen cómo deben elaborarse, manejarse y comercializarse los alimentos para proteger la salud de los consumidores. Ese marco técnico es el Codex Alimentarius, un conjunto de estándares internacionales adoptados en Guatemala.

Estas normas son promovidas por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), con el respaldo de organismos internacionales como la FAO y la OMS. Estas reglas orientan tanto al sector público como al privado.
El Codex establece parámetros para evitar fraudes y prácticas desleales, regula el uso de aditivos, residuos de plaguicidas y medicamentos veterinarios. Además, define criterios relativos al etiquetado, contaminantes y buenas prácticas de higiene y producción.

Este instrumento constituye una herramienta clave para que productores, agroindustrias y exportadores cumplan con los requisitos de calidad e inocuidad, lo cual facilita el acceso a los mercados nacionales e internacionales, fortaleciendo la producción agroalimentaria.
Así, el Codex Alimentarius contribuye a que los alimentos que llegan a la población sean confiables, de calidad y acordes a estándares reconocidos a nivel mundial.

