La crianza de gallinas de traspatio se consolida como una alternativa eficiente y sostenible para mejorar la seguridad alimentaria y fortalecer la economía familiar en las comunidades rurales. Esto, porque permite una producción constante de huevos y carne para el autoconsumo y la venta local.

Este sistema productivo se caracteriza por requerir baja inversión y un manejo sencillo, además de aprovechar recursos disponibles en el entorno familiar. Ello facilita que las familias obtengan alimentos nutritivos durante todo el año y generen ingresos complementarios.

Los huevos criollos, producidos por gallinas de traspatio, son altamente valorados por su sabor y calidad, lo que incrementa su aceptación en los mercados locales y favorece su comercialización. Asimismo, la aplicación de buenas prácticas de manejo contribuye a mejorar la sanidad y productividad de las aves.
Más allá de la producción de alimentos, la crianza de gallinas de traspatio representa un ahorro para los hogares rurales, al reducir el gasto en la compra de proteínas de origen animal, y se convierte en una opción que aporta bienestar, salud e ingresos a las familias guatemaltecas.

