Una de las mejores decisiones que se pueden tomar para cuidar a los perros y gatos es la esterilización. Este procedimiento veterinario ayuda a evitar camadas no deseadas y contribuye a que los animales tengan una vida más sana, tranquila y segura.
Muchas veces no se esteriliza a los animales por miedo o por desinformación. Sin embargo, es importante saber que la esterilización es un procedimiento seguro y recomendado por profesionales veterinarios.

Contrario a lo que muchas personas creen, la esterilización no cambia la personalidad de las mascotas. Los animales continúan siendo juguetones y protectores.
La disminución de conductas relacionadas con el celo como peleas, fugas, marcaje territorial y estrés, se observa principalmente cuando la esterilización se realiza a temprana edad, generalmente a partir de los seis meses y antes del primer año de vida.

La esterilización en hembras, reduce el riesgo de infecciones uterinas (Piometra), quistes y tumores mamarios. En los machos, ayuda a prevenir problemas prostáticos y cáncer. Estos beneficios contribuyen a una mejor calidad y esperanza de vida.
Este proceso también es clave para controlar la sobrepoblación animal. Un solo perro o gato sin esterilizar puede llegar a tener muchas crías en pocos años, muchas de las cuales terminan abandonadas, enfermas o en situación de maltrato.

La sobrepoblación animal afecta la salud pública, la seguridad y la convivencia entre vecinos. Al esterilizar, no solo se cuida a las mascotas sino que se contribuye a crear una comunidad solidaria.
La Unidad de Bienestar Animal (UBA), del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), invita a la población a informarse y tomar decisiones responsables. Esterilizar no es hacerle daño a una mascota, es proteger su bienestar y ayudar a salvar muchas vidas.

