El Día Mundial de las Legumbres se conmemora cada 10 de febrero y, en ese marco, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) reconoce el valor de estos cultivos que forman parte esencial de la alimentación, la cultura y la economía de miles de familias agricultoras. Desde el territorio impulsamos acciones para fortalecer la producción de especies como el frijol y haba.
El frijol, en especial el frijol negro, es uno de los granos básicos más importantes para la dieta de la población guatemalteca y una fuente importante de proteína, en especial para las comunidades rurales. Su cultivo está presente en gran parte del territorio nacional y representa un pilar para el autoconsumo y la economía familiar.

De acuerdo con el mapa “Producción estimada de granos básicos (maíz y frijol) por departamento, año 2023” de la Dirección de Información Geográfica, Estratégica y Gestión de Riesgos (DIGEGR), el cultivo de frijol ocupa una superficie de 207 mil 892.62 hectáreas, equivalente al 1.92 % del territorio nacional, con una producción estimada de 3 millones, 92 mil, 385.68 quintales y un rendimiento promedio nacional de 14.88 quintales por hectárea.
En ese contexto, el MAGA, por medio del Departamento de Granos Básicos del Viceministerio de Desarrollo Económico Rural (VIDER), trabaja para reactivar y fortalecer la producción de frijol, con acompañamiento técnico, insumos y apoyo a productores, con énfasis en departamentos con alto potencial productivo como El Progreso, Zacapa, Chiquimula, Jalapa, Jutiapa, Santa Rosa, en donde se tiene contemplado próximamente incentivar la siembra.

Además, se impulsa el cultivo de haba, especialmente en zonas del altiplano como San Marcos y Quetzaltenango. Por medio del Departamento de Horticultura del VIDER, se apoya el establecimiento de unidades productivas con semilla mejorada de la variedad ICTA Santa María, junto con capacitación y asistencia técnica, permitiendo a los productores mejorar sus rendimientos y fortalecer sus medios de vida.
El trabajo con las legumbres refleja el compromiso del MAGA con el desarrollo rural integral, la nutrición y el bienestar de las familias productoras.

