Ana Marylena Jerez Marroquín, destacada figura en el mundo de las artes guatemaltecas, falleció el pasado lunes 9 de febrero. En conmemoración a su invaluable aporte a la cultura y al arte del país, se presentó un homenaje especial donde familiares y amigos acudieron a despedirla y rendirle tributo.
En representación del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) participaron el viceministro de Cultura, Rodrigo Carrillo, y el director de Formación Artística, Francisco Guillén, quienes abrieron el acto con palabras de reconocimiento a la trayectoria de la directora de la ENAD.
El viceministro Carrillo, destacó el valioso aporte que la maestra Marylena Jerez dejó en el desarrollo de las artes escénicas del país recordándola como una mujer íntegra y apasionada por el arte.
Homenaje artístico
La Marimba de Concierto de Bellas Artes interpretó marchas fúnebres, entre ellas “El duelo de la patria”, del compositor Rafael Chávez Flores. También participó la maestra Leslie González, soprano y directora de la Escuela Nacional de Canto “Gloria Marina”, quien interpretó el “Ave María” de Franz Schubert, acompañada al piano por el maestro Joshua Texaj.
Posteriormente, se presentó el Coro de la Escuela Nacional de Canto, con intervenciones como “La Lacrimosa” de la Misa de Réquiem en Re menor, K. 626 de Wolfgang Amadeus Mozart. Como parte del homenaje, la Marimba Guatemala del Ballet Moderno y Folklórico interpretó “Luna de Xelajú”.
Dolorosa despedida
“En la ENAD aprendimos a trabajar juntos, y de ese trabajo nació una amistad de 42 años”, expresó Fernando Juárez, director del Ballet Moderno y Folklórico, agrupación con la que Jerez realizó numerosas colaboraciones y con la que cofundó el grupo de teatro Centauro. “Hemos escrito historia en el teatro, y ella fue un pilar fundamental en ese proceso”, añadió Juárez.
Su vocación docente estuvo presente en la ceremonia. Estudiantes de la Escuela Normal de Música, donde Jerez impartió clases, cubrieron el féretro con el pabellón de la institución, mientras alumnos de la ENAD realizaron una guardia de honor durante la parte final del acto.
“Mi tía me deja un legado inmenso: luchar por nuestros sueños, no rendirnos y amar lo que hacemos”, expresó Carla Franco, sobrina de la maestra.
Por su parte, el maestro Iván Martínez, actor y docente de la ENAD, recordó: “Empezamos siendo patojos, jugando a hacer teatro, sin imaginar que su vida estaría marcada por la entrega, la docencia y la pasión por las tablas”.
Más adelante, la maestra Lucía Armas, directora de Difusión de las Artes, invitó a los asistentes a compartir palabras de despedida. La escritora y docente de la ENAD, Claudia Chinchilla Vetorazzi, leyó un fragmento de “Clarivigilia primaveral”, de Miguel Ángel Asturias, y presentó una semblanza de la homenajeada.
