La OSN empezó sus actividades con un concierto íntimo y de formato pequeño llamado “Metamorfosis sonora”, una presentación que unió la belleza de los instrumentos de cuerdas, con la riqueza del piano y el característico sonido del clarinete.
El protagonista de la noche fue el clarinete, a cargo del maestro Sergio Reyes. El concierto se dividió en dos partes:
Viento y teclas
Durante la primera, Reyes hizo mancuerna con la pianista Denise Menes, para desgranar una selección de los mejores compositores de España.
El público fue deleitado por un repertorio variado de piezas españolas. “Boceto español” de Julián Santos, “Fantasía op. 41” de Ángel López Carreño, “Sonatina” de Juan Durán, “Dos piezas mallorquinas” de Joseph Horwitz y “Sonata op. 46” de Salvador Brotons, sonaron sobre el escenario con complejas armonías en el clarinete, acompañados por dulces y evocativas melodías en el piano.
Acompañamiento de las cuerdas
En la segunda parte, el piano cedió su espacio a las cuerdas, subiendo a escena los talentosos miembros del Cuarteto Primavera, que junto a Reyes interpretaron el “Quinteto para clarinete y cuarteto de cuerdas op. 34” de Carl Maria von Weber, obra escrita a inicios del siglo diecinueve.
El cierre de esta primera presentación fue una espectacular interpretación de la “Boda judía” del ruso Boris Pigovat, que llevó al público al corazón de una verdadera fiesta musical.
