Descubrir que la preparación de alimentos es más que solo cocinar, sino que puede convertirse en salud para la familia y también en una oportunidad de ingreso para el hogar, fue lo que aprendieron 20 mujeres de la comunidad de San José Chirijuyú, Tecpán, Chimaltenango.

Todas ellas son miembros del Centro de Aprendizaje para el Desarrollo Rural (CADER), del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), quienes dedicaron una mañana a nuevos aprendizajes.
La actividad reunió a un nutricionista del componente de Agricultura Familiar Sensible a la Nutrición y educadoras de Hogar Rural de la Agencia Municipal de Extensión Rural del MAGA de Chimaltenango, quienes brindaron acompañamiento técnico durante la jornada.

El nutricionista explicó el valor nutricional de los ingredientes que utilizaron para elaborar longanizas típicas y el aporte de cada uno en proteínas, vitaminas y minerales. Se utilizó carne, cilantro, cebolla, tomate, chile jalapeño, hierbabuena y chile pimiento. Muchos de estos productos pueden cultivarse en huertos familiares.
Se explicaron los beneficios del consumo equilibrado de los distintos grupos de alimentos, la reducción de grasas saturadas, sodio y azúcar para prevenir sobrepeso y obesidad en adultos. Ello permitió a las participantes comprender cómo la agricultura familiar va más allá de la siembra, pues los productos de la cosecha mejoran su dieta y, combinados con proteína animal, pueden iniciar pequeños emprendimientos.

En la fase práctica, las educadoras de hogar rural enseñaron la correcta manipulación de alimentos: limpieza del área de trabajo, desinfección de utensilios, lavado adecuado de manos y uso de redecillas para el cabello. Luego explicaron, paso a paso, la preparación de longanizas típicas y cada participante elaboró su propia porción, para comprender cómo estandarizar el proceso para ofrecer un producto seguro y de calidad.
El grupo de mujeres acordó realizar nuevas actividades en marzo de 2026, con el objetivo de continuar fortaleciendo sus capacidades. La meta es que lo producido en casa no solo alimente, sino que también genere oportunidades económicas y mayor bienestar familiar.

