La alegría por haber asegurado su clasificación al Mundial continúa intacta; sin embargo, los jugadores continúan con el firme compromiso de asumir la preparación con disciplina y responsabilidad.
Para el equipo nacional, cada competencia y partido amistoso representa una oportunidad para crecer, elevar su nivel deportivo y demostrar que no solo buscan participar, sino competir por los primeros lugares y aspirar a títulos que reconozcan su ardúo trabajo.
Retos de preparación
Oris García, entrenador de la Selección de Talla Baja, explicó que, tras recibir la confirmación del boleto mundialista, el cuerpo técnico sostuvo reuniones con el presidente de la Asociación de Talla Baja, Fernando García, para definir el proceso de preparación, el programa de entrenamientos y la planificación de partidos amistosos que les permitan adquirir mayor ritmo competitivo. Entre los posibles rivales para estos fogueos figuran selecciones como Estados Unidos, México y Bolivia.
García reconoció que el nivel mostrado recientemente en la Copa América disputada en Paraguay fue alto y que el reto en Marruecos será aún mayor, por lo que la Selección debe llegar en las mejores condiciones posibles, tanto físicas como mentales.
Uno de los principales desafíos en la preparación ha sido la regularidad de los entrenamientos, ya que varios jugadores residen en el interior del país, lo que dificulta realizar concentraciones frecuentes.
Entrenamientos constantes
Para este año se prevé, al menos, dos entrenamientos presenciales mensuales, complementados con seguimiento constante y comunicación directa con cada jugador.
“Buscamos mantenerlos preparados, que realicen ejercicios en casa y sigan un plan de entrenamiento. Cuando nos reunimos, trabajamos el aspecto psicológico, que es fundamental en el deporte”, señaló el técnico.
