Entre surcos recién trazados y tierra lista para sembrar, 35 integrantes del Centro de Aprendizaje para el Desarrollo Rural (CADER) de la aldea El Cajón, Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, vivieron una jornada de aprendizaje en la cual la agricultura y la nutrición se unieron para fortalecer la alimentación de sus familias.

La actividad contó con el acompañamiento de la Agencia Municipal de Extensión Rural (AMER) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), ocasión en la que se realizó la entrega de semillas de hortalizas, proporcionadas por la nutricionista del componente de Agricultura Familiar Sensible a la Nutrición del Viceministerio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (VISAN).

La nutricionista conversó con las familias acerca de cómo cada cultivo del huerto puede convertirse en un aliado para una alimentación más saludable. Durante la charla, explicó que no solo se trata de sembrar, sino de conocer qué aporta cada hortaliza al cuerpo.
El rábano, por ejemplo, es fuente de fibra y vitamina C; la acelga y el chipilín aportan hierro, calcio y vitaminas A y C, esenciales para el crecimiento y la prevención de la anemia; mientras que el chile y el pimiento fortalecen el sistema inmunológico gracias a su contenido de vitamina C y antioxidantes. El cilantro, además de dar sabor a las comidas, suma vitaminas A y C a la dieta familiar.

Una de las beneficiarias resaltó que, con esta orientación, el huerto dejó de verse solo como un espacio de producción y se convirtió en una fuente directa de bienestar para el hogar.
Después del intercambio de conocimientos, llegó el momento de ensuciarse las manos. Las y los participantes prepararon el terreno, realizaron la labranza superficial y sembraron rábano, acelga, chipilín, chile, pimiento y cilantro, con el apoyo técnico de la AMER, que reforzó en campo las recomendaciones para un mejor establecimiento de los cultivos.

