El taller reunió a 31 mujeres mayas de la comunidad lingüística Mam de la aldea Varsovia. Ellas participaron activamente en espacios de reflexión y aprendizaje para convertir sus conocimientos, tradiciones y expresiones culturales en oportunidades de desarrollo económico.
Esta acción promueve el reconocimiento del emprendimiento cultural como un derecho colectivo. También fomenta la autonomía y empoderamiento de las comunidades indígenas, y resalta el valioso aporte de las mujeres en la preservación y difusión de la cultura maya.
El taller en San Juan Ostuncalco no es un evento aislado. Es parte de una red de 45 Casas de Desarrollo Cultural distribuidas por todo el país. Cada una de ellas es un faro de creatividad que lleva el arte, la tradición y el desarrollo a cada rincón de Guatemala y demuestra que la cultura es el motor del progreso comunitario.