Entre risas y manos cubiertas de tierra, el huerto de un hogar de resguardo de la Secretaría de Bienestar Social (SBS), dejó de ser solo una fuente de alimentos y se transformó en un espacio de aprendizaje, en el cual niños y jóvenes participan activamente en el proceso que va de la siembra a la mesa.

Desde su implementación en noviembre de 2025, el huerto ha recibido acompañamiento del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y del personal del hogar, quienes guiaron a los niños en la siembra, el riego y el cuidado de las hortalizas, al mismo tiempo que reforzaban hábitos de trabajo en equipo, responsabilidad y colaboración.

Alrededor de 45 niños y jóvenes participaron en la última jornada de asistencia técnica que estuvo a cargo del profesional y la nutricionista de Agricultura Familiar, junto con la extensionista de Hogar Rural quienes desarrollaron una temática integral que combinó producción, organización y educación alimentaria.
Los participantes aprendieron de manera sencilla el valor nutricional de la espinaca, acelga, rábano, cilantro y macuy. Además, de cómo su consumo contribuye a un crecimiento saludable y a tener energía para sus actividades diarias.

Como parte de la experiencia, prepararon una ensalada con productos cosechados en el huerto, poniendo en práctica lo aprendido de una alimentación saludable. La degustación fue el momento más esperado: probaron el resultado de su propio esfuerzo, fortaleciendo la relación entre producción, nutrición y aprendizaje.
Así, el huerto se transformó en un aula viva, donde la tierra enseña y los alimentos nutren no solo el cuerpo, sino también los hábitos y el conocimiento de la niñez.

