Esta ceremonia, de profundo carácter espiritual, marca el inicio del proceso ritual previo a la danza. Durante la velación, las máscaras son purificadas y se le solicita a los abuelos y abuelas, que han participado en esta manifestación cultural a lo largo de los siglos, permiso para realizar la danza en armonía y sin contratiempos.
El ritual se desarrolla en distintos puntos ceremoniales, los cuales, según los portadores de la tradición, fortalecen el espíritu y preparan a quienes participarán en la representación.
Según mencionan los danzantes, esta práctica se ha perdido con el tiempo, por lo que actualmente se impulsan esfuerzos para su recuperación y transmisión a las nuevas generaciones, reafirmando la importancia de mantener vivas las prácticas culturales.
Apoyo al patrimonio
Como parte de las acciones de salvaguardia, el Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural acompañó este proceso y realizó la entrega de material ceremonial, contribuyendo a la continuidad y al fortalecimiento de la identidad, la memoria colectiva y la espiritualidad del pueblo Maya Achi.
El Rabinal Achí continúa siendo una expresión fundamental de la historia, la cosmovisión y el compromiso comunitario, cuya preservación requiere del trabajo conjunto entre portadores culturales, comunidades e instituciones.
