Como resultado de las acciones orientadas a mitigar los efectos del cambio climático en el Corredor Seco, familias agricultoras y técnicos de Quiché, participaron en un taller enfocado en la resiliencia productiva y la conservación ambiental.

La actividad fue facilitada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), como parte del programa de Adaptación Basada en Ecosistemas.
Durante el encuentro, los participantes presentaron los resultados iniciales del análisis de vulnerabilidad de los medios de vida e identificaron prácticas agrícolas sostenibles adaptadas a las condiciones climáticas de la región.

El espacio contó con la integración de equipos de extensión rural, promotores agrícolas y beneficiarios del Centro de Aprendizaje para el Desarrollo Rural (CADER), quienes aportaron diagnósticos comunitarios para fortalecer la planificación territorial.

Esta iniciativa metodológica se desarrolló de forma participativa para los municipios de San Andrés Sajcabajá, Canillá y Zacualpa, promoviendo herramientas que protejan la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del campo.

