Retirar árboles que bloquean el paso, limpiar derrumbes, atender deslizamientos, proteger tramos afectados por socavamientos y evaluar daños en puentes son algunas de las acciones que se mantienen de forma permanente en distintos puntos de la red vial del país. Desde junio a la fecha, los equipos desplegados en carretera han atendido 179 emergencias provocadas principalmente por las condiciones climáticas de la temporada de lluvias.
Detrás de cada intervención hay comunidades, familias, trabajadores, transportistas y productores que necesitan de una carretera habilitada para continuar con sus actividades diarias. Por ello, las labores buscan recuperar la movilidad en el menor tiempo posible y reducir los riesgos para quienes utilizan las rutas afectadas.
Estas acciones son impulsadas por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), como parte del Plan de Acción de Invierno 2026, mediante el trabajo coordinado de los equipos de la Dirección General de Caminos (DGC), la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (COVIAL) y la Dirección General de Protección y Seguridad Vial (PROVIAL).
Los deslizamientos representan la principal emergencia
De las 179 emergencias registradas desde junio, 109 corresponden a deslizamientos, convirtiéndose en el incidente más frecuente durante esta temporada.
En estos casos, los equipos realizan labores de limpieza y retiro del material acumulado, mientras se evalúan las condiciones del terreno para determinar si es seguro habilitar nuevamente la circulación.
También se han reportado 24 emergencias relacionadas con puentes. Estas situaciones requieren evaluaciones de las estructuras y de sus alrededores para establecer las acciones necesarias y garantizar condiciones seguras para los usuarios.
A estas atenciones se suman 14 socavamientos, que ocurren cuando el agua erosiona y arrastra el suelo que sostiene o protege una carretera. Ante estos casos, se trabaja para evitar que el daño continúe avanzando y recuperar las áreas afectadas.
Los equipos también han atendido 11 árboles caídos, retirándolos de la carretera para liberar los carriles; tres daños en cunetas o tuberías, elementos fundamentales para conducir el agua de lluvia fuera de la vía; y tres casos de azolvamiento, en los que tierra, arena y otros materiales se acumulan y dificultan el paso adecuado del agua.
Además, se contabilizan 15 emergencias de otro tipo que han requerido la intervención de los equipos en carretera.
La atención no termina con retirar el material que obstruye una ruta. En cada punto también se verifica el estado de la carretera, los drenajes y las estructuras afectadas, mientras PROVIAL apoya en la regulación y seguridad del tránsito cuando las condiciones lo requieren.
Durante la temporada de lluvias, las condiciones de una carretera pueden cambiar en cuestión de horas. Por esa razón, el CIV mantiene equipos desplegados para responder ante las emergencias que se presentan y trabajar en la recuperación de la movilidad.
Con el Plan de Acción de Invierno 2026, el CIV, a través de sus diferentes equipos, mantiene la atención de la red vial para responder ante los efectos de las lluvias y brindar condiciones más seguras de movilidad a la población.
