Por Virginia Contreras
El ministro de Finanzas Públicas, Jonathan Menkos Zeissig, entregó al Congreso de la República el proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el ejercicio fiscal 2027. La propuesta estipula un techo presupuestario de Q192 mil 045.1 millones, una cifra que equivale al 17.6 % del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para el país.
Los recursos priorizan el gasto social, asignando Q0.46 de cada quetzal a programas de bienestar, educación, salud y seguridad. Asimismo, el documento técnico asegura los fondos para el pago de las prestaciones de jubilaciones y un subsidio a la tarifa de energía eléctrica estimado en Q 1 mil millones.
“Este proyecto de presupuesto inicia su camino político para su discusión y aprobación en el Congreso de la República. Fue entregado al presidente del Legislativo, Luis Contreras, cumpliendo el mandato legal con el propósito de seguir impulsando el crecimiento económico del país”, declaró Menkos Zeissig al momento de la entrega oficial de la propuesta.
En el rubro de infraestructura estratégica, el plan de gastos incorpora una partida de Q4 mil 800 millones para la construcción del Muelle Oeste de Puerto Quetzal, obra con la que el Ejecutivo proyecta posicionar a la terminal marítima como el principal punto de conexión del Pacífico centroamericano.
La planificación económica también incluye incrementos presupuestarios dedicados a los sectores de seguridad, defensa nacional, y el financiamiento de proyectos de agua potable y saneamiento ambiental.

Estructura de financiamiento
Respecto al origen de los recursos, la cartera del Tesoro informó que la mayor parte de los egresos planificados se sostendrá a través de la recaudación tributaria.
Las estimaciones oficiales contemplan una meta de ingresos fiscales de .131 mil millones, lo que representa un incremento en comparación con los Q119 mil millones fijados para el periodo 2026.
Los aportes restantes provendrán de saldos disponibles en los recursos de caja de la administración central.
Proceso de aprobación
Tras su recepción en el Legislativo, la iniciativa de ley debe ser remitida al pleno de diputados para su lectura oficial y posterior traslado a la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda.
Dicha sala de trabajo será la responsable de dictaminar el proyecto técnico tras un ciclo de audiencias con los ministerios, secretarías y entidades autónomas del Estado. Los legisladores tienen como plazo el 30 de noviembre para aprobar, modificar o improbar la propuesta fiscal mediante tres lecturas parlamentarias.
Respecto al papel que desempeñarán las bancadas en esta etapa, el ministro instó a mantener un intercambio de ideas abierto. “El llamado a los congresistas es que, como siempre se ha hecho en materia presupuestaria, mantengamos un diálogo claro e integral sobre el proyecto para llevar la propuesta al mejor término”, puntualizó el funcionario, al reiterar la total disposición del equipo técnico ministerial para asistir a las citaciones parlamentarias requeridas en el Palacio Legislativo.
