La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) presentó el Plan de Acción de Respuesta a la Emergencia por Sequía 2026, durante la octava reunión de la Comisión Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN), presidida por la vicepresidenta de la República, Karin Herrera.
En la sesión participaron la ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación, María Fernanda Rivera Dávila, y la viceministra de Seguridad Alimentaria y Nutricional (VISAN), Dinorah Herrera.
El plan de la CONRED establece cinco ejes para atender los efectos de la sequía: movilización de recursos financieros; activación de los Centros de Operaciones de Emergencia (COE) municipales y departamentales; entrega escalonada de alimentos; previsión ante el fenómeno de El Niño; y coordinación multisectorial.
La ministra Rivera destacó que el MAGA ha brindado asistencia alimentaria durante todo el año y señaló la importancia de atender a la población de acuerdo con los niveles de alerta y los protocolos establecidos por la CONRED.
Asimismo, informó que el Plan Institucional de Respuesta (PIR) del MAGA está activo desde marzo de 2026, como parte de las acciones de preparación ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño y otros eventos que puedan afectar al sector agropecuario y la seguridad alimentaria.
En el ámbito agrícola, el MAGA desarrolló acciones anticipatorias como parte de la preparación ante escenarios de déficit de lluvia. La cartera utiliza información agroclimática para orientar la toma de decisiones en los territorios.
El monitoreo que se desarrolla considera variables como precipitación, temperatura, humedad del suelo y pronósticos estacionales, que permiten anticipar posibles afectaciones y emitir recomendaciones para los productores.
Por medio del Sistema de Vigilancia de la Sequía Agrícola (ASIS), el MAGA da seguimiento al estrés hídrico de los cultivos gracias a información satelital en casi tiempo real, lo que permite identificar zonas con mayor probabilidad de afectación y orientar oportunamente las medidas de atención.
Estas acciones se complementan con las Mesas Técnicas Agroclimáticas, mediante las cuales la información técnica y las recomendaciones son trasladadas a los territorios, de acuerdo con las condiciones y perspectivas climáticas.
El PIR contempla, además, medidas como la planificación de siembras con base en los pronósticos, prácticas de conservación de suelo y agua, sistemas de riego y utilización de variedades tolerantes al déficit hídrico.
