Consiste en aplicar el abono en varias partes durante el crecimiento de la planta, en lugar de ponerlo todo al principio. Esto asegura que la planta siempre tenga comida disponible y que el abono no se pierda con la lluvia.
Es una forma más eficiente de usar el fertilizante, logrando que la planta crezca con más fuerza.

