El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) participa en el VI Congreso Nacional de Cambio Climático y IV Simposio Marino Costero, que se desarrolla del 13 al 15 de octubre, en Puerto Barrios, Izabal, bajo el lema “Cambio climático y sociedades costeras”. La institución compartirá experiencias sobre adaptación basada en ecosistemas, restauración y conservación de la diversidad biológica en el encuentro que se realiza en Puerto Barrios, Izabal.
El evento reúne a representantes de instituciones públicas, academia, organizaciones de conservación, cooperación, sector privado y comunidades para intercambiar conocimientos y fortalecer la coordinación frente a los desafíos del cambio climático.
La participación del CONAP busca visibilizar la importancia del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP) como parte de las soluciones ante este fenómeno, debido a que los bosques, manglares, humedales y pastos marinos contribuyen a capturar y almacenar carbono, conservar los hábitats naturales, reducir la vulnerabilidad ante eventos extremos y fortalecer la resiliencia de las comunidades que dependen de estos ecosistemas.
Durante el congreso, participará el Subsecretario Ejecutivo del CONAP Dr. Jorge Ruiz, representantes de las oficinas centrales y direcciones regionales del CONAP, quienes presentarán experiencias y conocimientos técnicos relacionados con la adaptación basada en ecosistemas, la restauración de manglares, la conservación de tortugas marinas, la gestión compartida de áreas protegidas y los efectos del cambio climático en la relación entre las comunidades humanas y la fauna silvestre. También se abordarán herramientas para la planificación climática y la conservación de especies y ecosistemas estratégicos.
Como parte de las actividades, el CONAP participará en el foro “Soluciones financieras basadas en la economía azul y el turismo social y sustentable – Nodo Azul”, junto con el Fondo Nacional para la Conservación de la Naturaleza (FONACON) y la Coalición Juyu. Este espacio permitirá intercambiar experiencias sobre alternativas financieras que vinculan la conservación de los ecosistemas marino-costeros con el turismo sostenible y el bienestar de las comunidades.
Asimismo, la institución llevará a cabo una gira de campo a las Áreas de Recuperación Pesquera del Área Protegida Refugio de Vida Silvestre Punta de Manabique, en las comunidades Santa Isabel y La Graciosa, en Izabal. La actividad permitirá conocer el modelo de gobernanza costera impulsado por el CONAP y las comunidades locales, para proteger hábitats críticos, como los pastos marinos y manglares, y contribuir a la sostenibilidad de los recursos hidrobiológicos y de los medios de vida locales.
El CONAP incorpora el cambio climático en su gestión institucional desde hace 17 años. Este trabajo incluye el desarrollo de instrumentos de planificación, acciones de restauración de ecosistemas, iniciativas de reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal, y el fortalecimiento de capacidades para reducir la vulnerabilidad, impulsar la adaptación y contribuir a la mitigación del cambio climático. Actualmente, la institución implementa el Plan Estratégico Institucional para la Reducción de la Vulnerabilidad, Adaptación y Mitigación al Cambio Climático en el SIGAP 2022-2027, cuya evaluación de medio término será presentada durante el congreso.
Con su participación, el CONAP contribuye al intercambio de conocimientos y experiencias técnicas para fortalecer la relación entre la conservación del patrimonio natural y la acción climática en Guatemala. La protección y el manejo sostenible de las áreas protegidas constituyen herramientas fundamentales para conservar la diversidad biológica, mantener los servicios ecosistémicos y promover la resiliencia de los territorios y las comunidades ante los efectos del cambio climático.
Datos:
ÁREAS DE RECUPERACIÓN PESQUERAS:
En Guatemala la primera iniciativa para crear Áreas de Recuperación Pesquera fue impulsada por tres comunidades de pescadores de Bahía La Graciosa y Laguna Santa Isabel: La Graciosa, Punta Gruesa, Santa Isabel y el Comité de Trasmalleros y Manjueros de Puerto Barrios. Las Áreas de Recuperación Pesquera surgen como una necesidad de las mismas comunidades de la disminución de la pesca y por ello establecieron en forma conjunta con CONAP el resguardar de los recursos hidrobiológicos, es por ello que, se estableció un Convenio con el administrador del Área Protegida, CONAP y las comunidades de Bahía La Graciosa y Laguna Santa Isabel: La Graciosa, Santa Isabel, Punta Gruesa y el Comité de Manjueros y Trasmalleros de Puerto Barrios “Convenio de Cooperación para la Protección y Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Hidrobiológicos en Bahía La Graciosa y Laguna Santa Isabel, Refugio de Vida Silvestre Punta de Manabique (RVSPM), Izabal”.
Este Convenio incentiva el aprovechamiento sostenible del recurso pesquero, estableciendo medidas para su administración, manejo y uso racional a fin de que el recurso sea aprovechado desde un enfoque sostenible de los recursos marinos y su biodiversidad. Los beneficiarios son todos los pescadores artesanales, ya que tendrán un mayor incremento del recurso pesquero con mayor disponibilidad, tendrán además acceso al desarrollo social, económico y ambiental de las comunidades y comités de pescadores firmantes e involucrados en el establecimiento de las ARP. Dentro del marco del Convenio suscrito entre CONAP y las comunidades de Bahía La Graciosa, se establecieron tres Áreas de Recuperación Pesqueras, las cuales ya están delimitadas y señalizadas con boyas, siendo estas:
1. Polígono 1: Graciosa (Mono Rojo) con un área de 86 hectáreas.
2. Polígono 2: Bajo La Graciosa (Punta Gruesa) con un área de 104 hectáreas.
3. Polígono 3: Laguna Santa Isabel con un área de 122 hectáreas.
Las tres áreas de Recuperación Pesqueras en conjunto suman 312 hectáreas. Además, se tiene 30,687 metros de co-manejo pesquero en Bahía La Graciosa y Laguna Santa Isabel.
LEGALIZACIÓN DE LAS ÁREAS DE RECUPERACIÓN PESQUERAS
Para fortalecer la gestión, administración y el manejo de las Áreas de Recuperación Pesqueras, se denotó la necesidad de contar con un instrumento regulatorio que permitiera la no pesca en estas áreas. La Ley General de Pesca y Acuicultura [Decreto 80-2002] y su Reglamento [Acuerdo Gubernativo 223-2005] no cuentan aún con el reconocimiento y la regulación para el manejo de estas nuevas categorías del recurso pesquero que son recientes en cuanto a su creación. Estas Áreas de Recuperación Pesqueras están bajo el estatus legal de los Acuerdos Ministeriales 118 y 165-2016 decretados por el Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación -MAGA-, el cual actúa como una veda espacial temporal con una duración de 5 años comenzando el 16 de agosto de 2016, en donde queda totalmente prohibida la captura de todas las especies de moluscos, crustáceos y peces en la Laguna santa Isabel y los polígonos La Graciosa y Punta gruesa, ubicados dentro de Bahía La Graciosa, con el fin de conservar y disponer a futuro de los recursos pesqueros para las futuras generaciones. Actualmente, las Áreas de Recuperación Pesqueras se encuentran bajo la protección de un nuevo Acuerdo Ministerial No. 213-2023 por otros 5 años de protección legal (terminando el 03 diciembre 2028).
IMPORTANCIA ECOLÓGICA DE LAS ÁREAS DE RECUPERACIÓN PESQUERAS:
Sitios donde se resguardan especies banderas como el delfín Nariz de Botella Tursiops truncatus y del manatí (Trichechus manatus Manatus), que son dos especies banderas o indicadoras del estado de salud de los ecosistemas presentes y que son claves en los procesos ecológicos de los ecosistemas, como reguladores de poblaciones de peces y regeneradores de ecosistemas marinos.
En las Áreas de Recuperación Pesqueras de Punta de Manabique existen 23 especies de importancia comercial, las cuales son sustento en la alimentación de 7 comunidades costeras y de las áreas circundantes de Puerto Barrios, además de ser fuente de ingresos económicos. Es de resaltar que, resguardando estas áreas marinas no solo se protege la biodiversidad marina, sino que también los ecosistemas, como el pasto marino y el manglar, los cuales contribuyen no solo generar oxígeno, captar dióxido de carbono 4 veces mayor a la de un árbol terrestre, ser un filtro biológico que evita la contaminación de la parte terrestre hacia la parte marina y viceversa, son agentes para la protección de la línea costera ante el impacto de tormentas y huracanes, resguardando a las poblaciones costeras y al casco urbano de Puerto barrios y Santo Tomas de Castilla, etc.
El CONAP reafirma su compromiso institucional de dar continuidad a los avances alcanzados, promoviendo una gestión efectiva del territorio que contribuya simultáneamente a la conservación de la biodiversidad y al bienestar de las poblaciones locales.
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