En 1924, Miguel Ángel Asturias deja Guatemala y emprende un viaje que cambiará para siempre el rumbo de su vida y de su obra.
Inglaterra, París, La Sorbona, las vanguardias artísticas y los cafés parisinos se convierten en parte de una nueva etapa, mientras los recuerdos de Guatemala siguen acompañándolo.
¿Qué sucede en esa época de su vida? ¿Cómo se convierte en el emblemático autor que representa a Guatemala?
Descubramos el viaje que marcó el camino de Miguel Ángel Asturias de la mano de su hijo.
