
La apertura fue encabezada por el ministro de Cultura y Deportes, Luis Méndez Salinas, junto a la viceministra de Patrimonio Cultural y Natural, Rossina Cazali, y la directora del MUNAE, Laura Gámez, quienes dieron inicio a un recorrido que invita a comprender la región desde múltiples expresiones del patrimonio.
«Esta exposición es una pequeñísima muestra de lo que, a nivel de arqueología, a nivel de tejidos, a nivel de fotografía, también podemos encontrar y acercarnos de nuestra historia antigua en esta región», expresó el ministro Méndez Salinas.
Piezas arqueológicas
Uno de los núcleos de la exposición está dedicada a la muestra de piezas arqueológicas, entre vasijas, urnas funerarias, ofrendas, esculturas líticas y otros bienes que provienen de sitios arqueológicos como Kaminaljuyu, Mixco Viejo, Naranjo e Iximché, los cuales revelan aspectos de la vida cotidiana, las prácticas rituales y la organización social de sus antiguos habitantes.
Textiles
Otro de los espacios de la exposición está dedicado a la tradición textil. La muestra reúne huipiles provenientes de distintos sitios del altiplano central, cuyos diseños reflejan la identidad de cada pueblo.
Los visitantes también pueden conocer sobre el proceso de elaboración mediante el telar de cintura, una técnica ancestral que continúa vigente y que convierte cada prenda en un testimonio de memoria, conocimiento y pertenencia cultural.

Fotografías
A través de imágenes de sitios como Mixco Viejo, el Acueducto de Pinula y otros lugares del altiplano central, la exposición muestra la continuidad histórica del territorio y cómo el patrimonio natural, arqueológico e histórico conforman un mismo paisaje cultural.
Pinturas
El recorrido concluye con una selección de obras pictóricas que complementan la narrativa histórica.
La muestra integra pinturas del pintor y escultor guatemalteco, Carlos Mérida, así como obras de la Pinacoteca del Palacio Nacional de la Cultura, entre ellas, piezas de artistas de San Juan Comalapa, Chimaltenango.
Sus escenas retratan la cotidianidad, las ceremonias, los mercados y los paisajes del altiplano, demostrando cómo las expresiones artísticas contemporáneas continúan dialogando con el legado de las antiguas civilizaciones.
La muestra busca reconocer cómo el patrimonio del altiplano central sigue vivo en sus paisajes, en sus comunidades y en las expresiones culturales que continúan dando forma a la identidad guatemalteca.
