Proteger el agua, conservar los suelos y fortalecer la producción agrícola comienza con una acción sencilla como sembrar un árbol y por ello se entregaron 37 mil 500 plantas forestales en los departamentos de Chimaltenango, San Marcos y Sololá.
Esta acción del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), realizada por medio del Departamento de Cuencas Hidrográficas de la Dirección de Desarrollo Agrícola, del Viceministerio de Desarrollo Económico Rural (VIDER), impulsa las acciones de reforestación e implementación de sistemas agroforestales.

La entrega incluyó las especies pino Montezumae y pino oocarpa, las cuales están adaptadas a las condiciones de las distintas regiones y son fundamentales para la conservación del suelo y del agua.
En Santa Apolonia, Chimaltenango, se distribuyeron 7 mil 500, que permitirán restaurar 30 hectáreas. En Ixchiguán, San Marcos, se entregaron 20 mil para intervenir 80 hectáreas, mientras que en Sololá se distribuyeron 10 mil con las que se restaurarán 40 hectáreas.
Estas acciones forman parte de la estrategia denominada “Restaurando mi cuenca”, que impulsa el MAGA para promover el manejo sostenible de las cuencas hidrográficas, fortaleciendo la resiliencia de los territorios frente a los efectos del cambio climático y se asegura la disponibilidad de recursos naturales esenciales para la producción agrícola.

Se contempla que para este año se produzcan y distribuyan cerca de un millón de plantas forestales y frutales que restaurarán más de 2 mil 500 hectáreas en cuencas priorizadas.
Además de contribuir a la protección de los bosques y las fuentes de agua, la implementación de sistemas agroforestales representa una oportunidad para que las familias rurales diversifiquen su producción, mejoren la productividad de sus parcelas y generen nuevas alternativas de ingresos mediante el aprovechamiento sostenible de especies forestales.
Con el acompañamiento técnico del MAGA, estas acciones promueven una visión en la que la conservación de los recursos naturales y el desarrollo económico rural avanzan de la mano, fortaleciendo el bienestar de las comunidades y la sostenibilidad de la agricultura guatemalteca.

