El Fondo de Crédito de Apoyo para los Pequeños y Medianos Productores Agrícolas, conocido también como Crédito Tob’anik, implementado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), registra más de Q229 millones colocados de enero a julio de 2026.
Estos recursos llegan directamente al campo para fortalecer distintas actividades productivas, lo cual ha permitido más productores guatemaltecos conviertan sus proyectos agrícolas en oportunidades de crecimiento, pues los resultados muestran un crecimiento sostenido.
Durante el período comprendido de junio de 2025 a julio de 2026, el número de productores que accedieron a estos créditos pasó de 8 a 1981 beneficiarios, mientras que el monto acumulado de colocación alcanzó los Q228.9 millones. Solo durante 2026 se han colocado Q148.2 millones en créditos, beneficiando a 1234 productores.
Una de las prioridades del Fondo es facilitar el acceso a crédito a quienes producen a menor escala. Del total de créditos aprobados, 1146 corresponden a pequeños productores, equivalentes al 58%, con un monto promedio de Q60 mil 483.92. Los medianos productores representan el 42%, con 835 créditos aprobados y un promedio de Q191 mil 114.42.
El financiamiento también está llegando a una amplia variedad de actividades agrícolas. Los recursos se destinan principalmente a cultivos como hortalizas, granos básicos y frutales, además de apoyar cultivos de especialidades, agroindustriales y plantas ornamentales. En total, se registran cientos de créditos destinados a estos diferentes rubros productivos.
Otro dato que refleja el interés de los productores por acceder al crédito, es el número de solicitudes ingresadas. De ese total 1981 fueron aprobadas, equivalente al 93% de aprobación. Esto demuestra que existe una demanda importante por mecanismos de financiamiento orientados específicamente al sector agrícola.
Con Q422.95 millones en fondos comprometidos y Q260.45 millones desembolsados a once cooperativas, el Fondo continúa ampliando su capacidad para acercar financiamiento al sector agrícola y contribuir a que pequeños y medianos productores cuenten con mejores condiciones para hacer crecer su actividad productiva.
Detrás de cada crédito hay una parcela, una cosecha y una familia que busca avanzar. Por eso, más que una cifra financiera, los resultados del Fondo representan mayores posibilidades para invertir, producir y generar ingresos en el territorio.
