Como parte de los procesos formativos orientados a garantizar la inocuidad alimentaria y el cumplimiento de las normativas vigentes, los estudiantes del quinto semestre de la carrera de Perito Agroindustrial, de la Escuela Nacional Central de Agricultura (ENCA), realizaron una práctica de laboratorio enfocada en el análisis fisicoquímico de jugos, néctares y bebidas.
El objetivo principal de la actividad fue comparar los resultados obtenidos en el taller con los parámetros regulatorios para determinar si los productos cumplen con los estándares de calidad requeridos.

Durante las pruebas de control de calidad, los futuros profesionales ejecutaron rigurosos procedimientos de laboratorio que incluyeron la determinación de sólidos solubles totales, la cuantificación de sólidos en el jugo, mediante el método de centrifugado, y la medición del PH.
Asimismo, el grupo técnico evaluó variables críticas para la industria de alimentos tales como la acidez titulable y la determinación de la densidad total de cada muestra analizada.

Posteriormente, los datos recopilados en las mesas de trabajo fueron contrastados minuciosamente con los parámetros normativos nacionales que rigen el sector de bebidas en el país.
Este ejercicio de verificación permitió a los estudiantes concluir, con precisión científica, si los jugos y néctares evaluados cumplen o no con las especificaciones técnicas y legales establecidas para su distribución y consumo seguro.

Con la implementación de estas prácticas de transformación y conservación de bebidas, se fortalece la formación integral de los estudiantes bajo el principio institucional de “Aprender Haciendo”.
Los alumnos desarrollan destrezas indispensables en la elaboración, el manejo adecuado de materias primas, el control de procesos y la aplicación de métodos de preservación, contribuyendo directamente a la producción de alimentos seguros y competitivos.

El ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación apoya a la ENCA y sus procesos formativos, para que los futuros profesionales del sector agropecuario puedan desarrollar habilidades óptimas que contribuyan a la transformación de los procesos velando por la sanidad e inocuidad de las producciones.

