Hacer las rutas de vuelo más directas, mejorar la separación entre aeronaves y reducir posibles cruces de trayectorias son los principales objetivos del Diagnóstico y diseño conceptual del espacio aéreo de Guatemala, presentado por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), por medio del Viceministerio de Transportes, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea (Cocesna).
La iniciativa busca facilitar el trabajo de los controladores de tránsito aéreo y preparar al sistema para atender el crecimiento de los vuelos.
El estudio se concentra principalmente en las áreas de control de los aeropuertos internacionales La Aurora (AILA) y Mundo Maya (AIMM). En estos espacios se analizan las rutas de entrada y salida, así como la operación de vuelos comerciales y de aviación general. La propuesta también considera las características del territorio guatemalteco, como las zonas volcánicas, edificios y otros puntos que deben tomarse en cuenta al definir las rutas de vuelo.
Uno de los cambios previstos es reducir el “vectoreo”, que consiste en las instrucciones que los controladores dan a los pilotos para cambiar su dirección o trayectoria. Con rutas mejor diseñadas, estas indicaciones podrían disminuir y permitir vuelos más fluidos y previsibles.
El capitán Tomás Aldecoa, de la DGAC, explicó que la reestructuración permitirá separar mejor las aeronaves y contribuirá a reducir las demoras, especialmente en los momentos de mayor demanda. Agregó que las rutas más directas permitirán recorrer menos millas y reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO₂.
Aldecoa señaló que una operación más eficiente también puede favorecer la puntualidad de los vuelos, fortalecer la conectividad, impulsar nuevas rutas y facilitar la llegada de más aerolíneas al país.
El diagnóstico se desarrollará por fases para avanzar hacia una reestructuración del espacio aéreo nacional. Las autoridades estiman que su implementación podría tomar entre dos y tres años, debido a los procesos técnicos y operativos que requiere.
El viceministro de Transportes, Fernando Suriano, destacó que la iniciativa contempla de manera integral las operaciones en tierra y aire, con énfasis en la seguridad, la eficiencia y la preparación del país ante el crecimiento de la actividad aérea.
Con esta iniciativa, Guatemala avanza en la planificación de un espacio aéreo adaptado a las necesidades actuales y futuras, con mejores condiciones para las operaciones y una conectividad aérea más fortalecida.
