
El miércoles 6 de mayo, la Casa de Desarrollo Cultural del municipio de San Luis Jilotepeque, Jalapa, realizó el diálogo «Descubriendo la raíz de mi nahual». La actividad estuvo dirigida a 15 lideresas de la aldea Songotongo, Jalapa.
La importancia de los nahuales
Los nahuales están generalmente vinculados a elementos de la naturaleza, como animales, plantas y astros. A través de dinámicas lúdicas desarrolladas durante el diálogo «La raíz de mi nahual», se explicó que con el nahual B’atz’ inicia el conteo del tiempo. Los veinte nahuales que conforman este ciclo son: B’atz’, E, Aj, I’x, Tz’ikin, Ajmaq, No’j, Tijax, Kawok, Ajpu, Imox, I’q, Aq’ab’al, K’at, Kan, Kame, Kej, Q’anil, Toj y Tz’i’.
Los nahuales son una parte fundamental de la cosmovisión maya, pues representan la profunda conexión entre el ser humano, la naturaleza y lo espiritual. En términos generales, el nahual se refiere a un poder espiritual o espíritu protector asociado a una persona. Se cree que cada individuo nace con uno que influye en su personalidad, destino y vida cotidiana; este vínculo se establece desde el nacimiento y tiene un impacto significativo a lo largo de toda la vida.
Con este evento se logró un mayor acercamiento y comprensión del significado de los nahuales, reconociendo su relación con la naturaleza y su importancia en la construcción de la identidad cultural desde la cosmovisión ancestral.