El Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) impulsa el reconocimiento y salvaguarda de uno de los conocimientos más antiguos y representativos de su gastronomía a nivel internacional: los Conocimientos y prácticas en la preparación de Recados de las Culturas Mayas en Guatemala, una manifestación cultural postulada ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para su inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Más que una receta o una técnica culinaria, los recados representan siglos de conocimiento acumulado por las comunidades mayas. Son una expresión de identidad, memoria colectiva y relación con la naturaleza que se transmite de generación en generación.
Detrás de cada preparación existen saberes ancestrales relacionados con la selección de ingredientes, el manejo del fuego, el uso de utensilios tradicionales y la preparación de alimentos que forman parte de la vida cotidiana y ceremonial de numerosas comunidades en Guatemala.
Legado gastronómico
La preparación de estos recados reúne ingredientes tradicionales para los pueblos originarios como el maíz, tomate, miltomate, achiote, semillas y especias que, mediante procesos tradicionales de tostado, molienda y cocción, dan origen a algunos de los platillos más representativos de la gastronomía guatemalteca.
El valor de esta manifestación cultural no radica únicamente en sus ingredientes o en el sabor de los alimentos, sino también en las personas que han resguardado estos conocimientos a lo largo del tiempo y que han preservado la memoria histórica del país a través de la cocina.
Las principales portadoras de esta tradición son mujeres cocineras, madres, abuelas y lideresas comunitarias que han transmitido estos saberes de forma oral, enseñando a las nuevas generaciones técnicas, prácticas y conocimientos que forman parte de la identidad cultural de los pueblos mayas.
¿Por qué la nominación?
La postulación ante la UNESCO busca reconocer y salvaguardar estas prácticas ancestrales, fortalecer la visibilidad de las comunidades portadoras, promover la continuidad de los conocimientos tradicionales y destacar el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la preservación de este legado cultural.
Busca generar conciencia sobre la importancia del patrimonio cultural inmaterial como un elemento esencial para la identidad de los pueblos, el fortalecimiento de la cohesión social y la transmisión de conocimientos ancestrales.
